OPINION // Martin Ayerbe, Referente de Social 21 La Tendencia

Hacia un Plan Nacional de Desarrollo de Proveedores Pymes

En el mundo real no existe tal cosa como “ayuda para las pymes”. Es slogan, saliva de campaña electoral incolora, inodora e insípida. Completamente abandonadas a la tormenta del capitalismo global – dependen del favor feudal de algún subsidio caritativo que esporádicamente se le suelta. Esa sería “la ayuda”, totalmente desligadas de la planificación estratégica de la Nación Argentina y del bienestar del Pueblo Trabajador.

No habrá para la PYME ningún auxilio real ni eficaz que no se haga en el marco de un país que vuelva decidida y agresivamente al sendero de la reindustrialización, cortando de cuajo con la importación indiscriminada, que es en definitiva, la importación de desocupación y adversidad para la pyme nacional. Para ello la nacionalización del comercio exterior y la organización productiva mediante las Empresas del Estado sigue siendo el modelo de desarrollo argentino, desde San Martin en el Plumerillo, Rosas y su ley de aduanas, Yrigoyen y su YPF impenetrable al capital privado y el IAPI, SOMISA, el Astillero Río Santiago, IAME, Comisión Nacional de Energía Atómica, y las 300 Empresas del Estado que alcanzamos con Juan Perón.

Luego del reciente infierno liberal, y del ¿sorprendente? peor presente keynesiano, el diagnóstico de la situación, simple y brutal, dice que el jefe PyME  ya no puede realizar algunas tareas que antes sí, porque hoy es chofer de camioneta, capataz de obra, administrativo nocturno, operario de tiempo extra, deudor bancario, cuasi desocupado, etc., todo esto traumática y simultáneamente.

Terminal y proveedores

En el marco de esta dura realidad, la pyme que todavía subsiste a duras penas, debe restringirse durante un tiempo al esfuerzo de trabajo y ser asistido en lo que, a la vista está, ya no puede hacer como hacía antes de esta catástrofe. Por lo cual, para recuperar a la pequeña y mediana empresa es necesario poner en marcha un Plan de Desarrollo de Proveedores Pymes, conducido por aquellas empresas del Estado que son madre de Industrias y que necesitan del continuo abastecimiento de piezas, materiales, e insumos por parte de la pequeña y mediana empresa para cumplir con su razón de ser.

Por ejemplo en el plano de la industria ferroviaria mediante los talleres de Laguna Paiva y San Cristobal en Santa Fe,  Remedios de Escalada, La Plata, Liniers, Avellaneda en Buenos Aires, Forja, FM Río Tercero y FM San Francisco,  Talleres Jacobacci y San Antonio Oeste en Río Negro, El Maitén en Chubut, Tafí Viejo y Mate de Luna en Tucumán, etc. En industria aeronáutica mediante el Área Material Córdoba, Área Material Río Cuarto, Taller Aeronaval Central en Bahia Blanca, Taller Aeronaval Almirante Zar. En la industria naval a través del Astillero Río Santiago; en el plano de las Telecomunicaciones a través de ARSAT e INVAP.


Martín Ayerbe

Asimismo, para componentes nucleares mediante el desarrollo de proveedores de la CNEA y en el plano netamente militar a través de la DGFM, no en su actual estado catatónico sino dotando a cada una de estas empresas estratégicas de dirección y fondeo genuino, con presupuestos autocentrados en su actividad específica, tal como propone el Plan Naval Argentino mediante el FODINN (expdte 2966/20-D), que no tocan ni una coma de las partidas presupuestarias del alicaído tesoro nacional.

Poniendo en marcha estas empresas se recupera, no solamente infraestructura de vital importancia para la Defensa Nacional, sino que al mismo tiempo se generan 150.000 puestos de trabajo permanentes, en blanco, siendo la mayor parte de ellos provenientes de las pymes nacionales que actualmente existen[1], para lo cual es inevitable llevar adelante y de manera simultánea, un plan nacional de desarrollo de proveedores pymes.

Sin prisa y sin pausa

Primero: el trabajo. Por ello las Órdenes de Compra de Estado Empresario “terminal” a PyME “proveedora” son las que nacionalizan la producción de aquello que se importa del extranjero a la vez que sustituyen en el mercado interno por consumo de producto nacional.

Para acompañar a la PyME en su desarrollo y crecimiento es vital la Dirección de obra, con el poder y la responsabilidad contractual que ello implica. ARSAT/INVAP, ARS, DGFM , CNEA, FFAA y toda empresa del Estado que sea parte del plan de desarrollo de proveedores pymes, tendrán una Dirección de Obra que no se limitará a sus propias necesidades sino a la dirección de toda la producción, naval, militar, logística o de telecomunicaciones, de la cual las pymes participantes serán una parte fundamental. Esta Dirección de Obra estará a cargo y será responsable por la dirección de la producción de cada pyme, a fin de garantizar los plazos contractuales.

La Garantía de calidad, asiste a la pyme con un plan de trabajo certificado, controles debidamente documentados, puntos de detención, cadena de responsabilidades y todo lo necesario para que la pyme pueda incorporarse rápidamente a un esquema general de producción que cumpla los más elevados estándares de calidad y normas internacionales.

La Capacitación del personal, se realiza con los trabajadores de la terminal estatal, como con los de la PyME proveedora, desde el nivel de ayudante y en el oficio necesario, en un plazo aproximado de 3 ½ meses, mediante los Cursos de Formación Profesional Acelerado que tienen lugar en la misma línea de producción y montaje, también a cargo de la Dirección de Obra antes mencionada. De esta manera un analfabeto industrial se incorpora inmediatamente al esfuerzo productivo.

Las exigencias de estas industrias son en mucho superiores a las de otros mercados, por lo que al ser proveedores de las mismas estas empresas estatales, en su programa de desarrollo de proveedores pymes, extienden la Calificación de empresa con especificación del trabajo realizado y las normas internacionales de aplicación, ayudando a la pyme a presentarse comercialmente ante nuevos clientes.

El último insumo y no el más importante en la producción, es el dinero. Para las pymes que se adhieran al plan de desarrollado de proveedores pymes para empresas estatales y requieran asistencia financiera, se llevará adelante una Triangulación de deuda. Esto consiste en que las empresas del estado afectadas se presenten como garante del trabajo a realizar por la pyme frente a la banca asociada, quien a través de un seguro de caución, adelanta a la pyme una parte de la facturación futura de la misma, a cuenta de la empresa estatal que luego pagará al banco cuando la pyme haya entregado la producción comprometida. Sin superar el 5% del monto solicitado, en conceptos de seguro, intereses y cargos administrativas, más una discreta corrección por inflación cuando sea necesaria, la banca del estado y privada asociada, otorga la tan anhelada asistencia financiera, real y efectiva, sin más obligación que la de producir satisfactoriamente, recibiendo el capital necesario para comenzar a trabajar. Transformando el capital financiero en trabajo y el trabajo en salarios y ganancias industriales.

Esta es la única manera de ir hacia el rescate de la pyme, y ponerla a producir en el cortísimo plazo. La retórica, la propaganda y los subsidios de ocasión, está a la vista, no han servido más que para terminar de enterrarla. Para terminar ya mismo con eso, la única alternativa es el Modo Argentino de Producción: Estado Empresario + PyME, alianza estratégica y manantial de bienestar, progreso, cultura y esperanza.

[1]      Ver Plan Naval y Plan de Defensa en https://social21latendencia.com.ar/

El autor es Precandidato a Diputado Nacional por el Frente Justo, Social y Humanista. 

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